La Losilla y San Adrián

 

 

 

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Sergio Meneghello

 

Iglesia prerrománica de San Adrián

Para documentarnos sobre este singular templo (hoy "Iglesia de Nuestra Señora de Somerado") se hace necesario acudir, entre otras, a obras como el Catálogo Monumental de la Provincia de León (1906-1908) de Manuel Gómez Moreno, San Pedro de Eslonza (1957) de D. Aurelio Calvo o más recientemente a la publicación de Maria José Álvarez García, Románico Rural de Cabecera Plana (1990).

Se trata de una iglesia muy elemental y en un estado aceptable de conservación tras los recientes procesos de restauración acometidos (uno consistente en la reparación del tejado y el otro en la rehabilitación de la parte interna). En ella hallamos restos prerrománicos del Siglo X, procedentes de la desaparecida iglesia de "San Salvador" que fue fundada en el año 980 en el barrio del Balneario o de las Caldas ("cuius basílica fundata est in territorio Balneare...") y bajo cuya advocación hubo también un cenobio de mujeres.

Consta de una nave de tramo rectangular que se puede datar, no toda ella, del siglo XII; en ella se abren dos puertas, una al norte y hoy tapiada, y la otra en el muro sur y que es la actual puerta de acceso. La cabecera fue rehecha en el siglo XVI, es cuadrada y sobresale en anchura y altura respecto a la nave.

Veamos lo que D. Aurelio Calvo refleja en su trabajo añadiendo al texto original fotografías actuales. Valga como homenaje a este autor, que logra conjugar rigor histórico y calidad literaria de una forma admirable, algo poco común en los, a menudo, densos tratados de historia.

"...Partiendo del pueblo de La Losilla, en dirección norte, a unos 700 metros, encuentra el viajero el lugar de San Adrián de Caldas; aldea a la que conduce estrecho y sencillo camino vecinal.

Un grupo reducido de edificaciones, en su mayor parte modernas, integran este ameno y acogedor rinconcito montañoso, en cuyo centro se alza ufano el conocido Balneario. Empero a donde pronta e instintivamente dirige el investigador sus miradas, es a la iglesia que entre las casas se levanta. El antiguo templo de San Salvador y su edificio monacal han desaparecido. La iglesia que hoy existe está dedicada a Nuestra Señora de Somerado, cuya imagen se destaca en el retablo."

(nota: en la actualidad nada queda del retablo que menciona, dado que este fue enajenado en el último tercio del siglo XX.)

En dicho templo aparecen bastantes retazos y restos prerrománicos procedentes de la iglesia primitiva, como es la portada del mediodía que da acceso al templo.

Ermita de San Adrián

A semejanza del de San Miguel de Escalada, llevaba en la planta del presbiterio variados antepechos que se exornaban con vistosos labrados y raras aves, todos correspondientes a la centuria décima. Un ejemplar de estos se conserva en el Museo Arqueológico Provincial -planta baja, claustro-.

Antepecho

Las inscripciones

En la parte exterior de su capilla topa el curioso visitante con cuatro inscripciones lapidarias; tres, en la parte del mediodía, cerca de la puerta de entrada, y la otra, en la pared del norte. Las tres primeras figuran juntas en alargada lápida, a unos dos metros sobre el suelo, y rezan de esta forma

Inscripción 1 Inscripción 2

Entre estas dos inscripciones quedaba el claro de unos 25 centímetros que devota mano posterior llenó con otra inscripción, la cual encierra una dedicatoria a la Virgen María, esculpida en caracteres bastos y algo vulgares, pero envueltos en el aroma de un contenido tierno y afectuoso hacia la madre de Dios. Dice:

AVE FILIA DEY

PATRIS – AVE MATER

DEY FILYA – AVE ESPON

"Salve, hija de Dios Padre; Salve, Madre de Dios hija; Salve Esposa (del Espíritu Santo)"

El contenido de la primera inscripción a buen seguro estaría en un principio sobre el dintel de la puerta principal del monasterio, ya que es el mismo que a la entrada de antiguos cenobios solían esculpir austeros abades fundadores. La traducción es como sigue:

QUI IN HAC AVLA DEI INGRE

DITUR SINE MENTE BONA NEQUE VOTA

VALENT NEQUE DONA ERGO MALAS

MENTES DEPONAT INGREDIENTES

"Quien entra en esta aula o morada de Dios sin intención recta, de nada le valen sus votos ni sus dones. Deben, pues, los que aquí entran, deponer intenciones torcidas y malas"

Las letras que en tamaño grande aparecen abajo expresando un nombre propio, son de fecha muy posterior y grabadas por mano audaz y desconocedora del interés y trascendencia de un documento epigráfico.

De la tercera inscripción, o sea, la que aparece a la derecha del espectador, nos ocuparemos después con la detención que merece ser comentada.

La inscripción lapidaria que hace más a nuestro propósito, es la última de las cuatro que hemos enunciado. Se halla conforme se ha dicho, incrustada en la parte exterior de la pared norte, a unos tres metros de altura, en el canto de una piedra que mide 1,70 m. de largo por 0,52 m. de ancho, en un grueso de de 0,22 m., como si hubiera sido piedra destinada a ara de altar. En ella se trata de una nueva fundación. Es como sigue:

Inscripción primitiva

Inscripción primitiva

La tercera de las inscripciones atrás referida y que se halla en la lápida de la pared del mediodía, es del siglo XII, y se refiere a ésta que acabamos de transcribir, que es del año 980 y la auténtica, la primitiva y original. La otra -la del siglo XII- no es sino una copia, por cierto hecha por el autor desacertadamente. La hizo leyendo y copiando los tres renglones de seguido, siendo así que para interpretar su verdadero significado es preciso hacer separación de una parte al final de cada línea, debiendo dársela lectura en esta forma:

Traducción de la inscripción primitiva

(nota: por tanto, para poder traducirla correctamente debemos dividir en dos partes el contexto de cada renglón y leer la inscripción como si se tratase de dos columnas de un periódico)

que, descifradas y deshechas las abreviaturas, quiere decir:

"En el recinto de nuestro Señor Jesucristo Salvador, reinando don Ramiro Rey, siendo obispo, por la gracia de Cristo Dios, Sisnando, Ermegildo ¿abad de Cialarieo?, aunque indigno, hice (esta fundación). Era milésima décima octava"

Varios epigrafístas e historiadores han copiado y estampan en sus obras la inscripción del siglo XII, haciendo caso omiso de la del siglo X, que es la primera y conforme hemos indicado la original. Quizás les pasara inadvertida. Y todos ellos dando vueltas a los vocablos de la inscripción, no han acertado con el enlace..."

Según Gómez Moreno esta inscripción "original" tiene poco de mozárabe, recordando más lo visigodo. Se divide su decoración en tres zonas: central, con recuadro que recoge la inscripción fundacional. Izquierda, con círculos representando flor exipétala y rueda helicoidal; sigue rectángulo, bordeado de otros círculos y semicírculos, arquillos, crucecitas y recuadros rehundidos en aspas. Y derecha, que repite los temas.

Pero no finaliza aquí el riquísimo legado epigráfico de este humilde templo. Así, adentrándonos en el mismo, podemos contemplar en el suelo, frente a la puerta de entrada y sirviendo como de asiento, una piedra que tal vez haya sido la tapa o cubierta del arca donde descansaron los restos de los santos patronos Adriano y Natalia (como aclaración decir que estos fueron trasladados en 1268 de la iglesia de San Adriano, situada en La Losilla, para la de Santa María y San Salvador, porque según el cronista Sandoval, los restos estaban debajo del altar en un arca de piedra y como el arroyo de agua pasaba muy cerca se dañaban con la humedad). En el borde o canto de dicha piedra se lee aún con claridad la siguiente inscripción:

Inscripcion

Tapa de arca

La letra según Gómez Moreno es del siglo XIII, bien definida y con un alto de 13 milímetros. Traducida al castellano es como sigue:

"Aquí están los huesos de dos santos por los cuáles el señor hizo muchos milagros"

Para concluir esta visita virtual nos debemos detener ante otro elemento de gran riqueza artística: la imagen de San Salvador. Se trata de una hornacina, ubicada frente a la puerta de acceso, en la que se destaca la imagen del Salvador, sentado, de tamaño algo inferior al natural, de piedra policromada y que corresponde a fines del siglo XV. Es de suponer que en un principio esta imagen presidiera en el retablo mayor de la iglesia.

Imagen de San salvador