La Losilla y San Adrián

 

 

 

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De Barrillos a La Losilla

 

Presente del tren de La Robla

 

El ferrocarril de La Robla y el descargue de La Losilla

El nacimiento del ferrocarril de La Robla debemos buscarlo a finales del siglo XIX. En esta época la riqueza carbonífera de toda la zona de León, Palencia y parte de Santander estaba infraexplotada, existiendo una paralela necesidad de carbón como combustible en las industrias vascas de la zona de Bilbao.

Don Mariano Zuaznavar, ingeniero excedente del cuerpo de Minas, conocía muy bien estas dos situaciones y no desperdició la ocasión de ligar provechosamente ambos hechos. La solución pues, era un ferrocarril que, recorriendo las diversas cuencas, acabase en Bilbao.

De esta manera, el 15 de diciembre de 1889, Zuaznavar presentó un proyecto, muy elaborado, de alternativas y posibilidades para una línea férrea entre las llamadas "Nuevas cuencas carboníferas de Castilla" y Bilbao y el 5 de enero de 1891 logra la concesión estatal para la "construcción y explotación de una línea de transporte minero entre la Robla y Valmaseda".

Finalmente, y ante la relativa rapidez en la construcción de la línea, se procedió el 11 de agosto de 1894 a la inauguración del trazado completo. Como curiosidad, decir que la recta más larga del trazado originario es la situada entre Boñar y La Losilla (kilómetros 30 al 34).

Por lo que respecta a la desaparecida Estación de La Losilla, se sabe que nació en los años 20 con la consideración de apeadero y su justificación obedece al cargadero de carbón lavado fundado en la misma. Llegó a contar, incluso, con báscula para el pesaje de los carbones procedentes de la Mina de Veneros.

En la actualidad, contamos con un apeadero de construcción moderna emplazado en un lugar distinto al de la estación primitiva y del descargue solamente nos quedan unas cuantas ruinas y algunas fotos para el recuerdo que hemos tratado de condensar en un vídeo. En el mismo se puede apreciar este peculiar sistema de evacuación, una verdadera obra de artesanía.